La marca lanzó una campaña de bien público que invitaba a comprar sus productos para hacer una donación a un fondo de beneficencia, bajo el claim "Made in USA". Pero los consumidores descubrieron que los productos vendidos en la campaña eran en realidad fabricados en China.
2010 será un año para olvidar en
El consumidor fotografíó la cartelería de la campaña y la etiqueta interior de los bolsos, y en cuestión de horas la imagen se había replicado en blogs, hasta rebotar en portales online como el Huffington Post, que tienen más de un millón de lectores. El momento en que estalló el escándalo no pudo ser peor: ocurre justo el día en que la marca lanza una iniciativa solidaria llamada Project Reindeer, que impulsa a las empresas a donar tiempo y recursos para ayudar a los necesitados, con fuerte cobertura en los medios y presencia de celebridades. Hasta el momento, la compañía no ha hecho declaraciones sobre este nuevo incidente.
Fuente: Brands Magazine

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