this is me

A veces me gusta escribir poco, otras mucho, tengo fotos, y tambien, aunque diferente recibo mails y hasta estoy en LinkedIn o simplemente buscame haciendo click acá que me encontrás.

24.2.12

Comparte tu amor

Comparte tu amor (y trata de hacerlo, antes que sea demasiado tarde!)

Buenos Aires esta semana fue impactada por un tremendo accidente en la estación de Once, cuando un tren completamente repleto de gente, en plena hora pico y por razones que no se conocen todavía, no logró frenar la formación y dio de frente contra una barrera de contención, dejando cincuenta muertos y más de seiscientos heridos.

Cada uno de los pasajeros que habían tomado ese tren estaban escribiendo su propia historia de vida con familias, amigos, problemas, divorcios, enfermedades, trabajos y un sin fin de cosas por hacer y decir y otras tantas cosas que tal vez decidieron postergar.

Las historias se repiten una y otra vez, gente buscando gente, recorriendo hospitales, clínicas y cuanta lista podría existir y aún la más dramática de todas, la de la morgue.  Lo único que quieren es volver a estar con ese ser que anhelan ver otra vez. Desesperadamente quieren tomar contacto con ellos.

Esta mañana escuchaba la reflexión de un psicólogo que estaba asistiendo a los familiares de las víctimas que estaban en pleno proceso de búsqueda o que buscando, recibían la triste noticia de su muerte.
El compartía la experiencia de su trabajo en esas horas extremas.  Decía que las personas en estado de shock se vuelven como niños y lo único que desean es contención, un fuerte apretón de manos, un abrazo, un “estar ahí”.  Las palabras no cuentan en ese momento.

Y yo comencé a tejer historias de vida en mi cabeza.  Tal vez el esposo se fue sin saludar, se le hacía tarde, perdía el tren.  Tal vez esa mañana se pelearon porque no alcanzaba el dinero para terminar el mes y se echaron en cara los gastos.  Tal vez no llamaron a su amigo para su cumpleaños.   Tal vez perdieron la costumbre de decir “te quiero” y comenzaron a decir solo “hasta luego”.

No se por qué pero en estas ocasiones uno quisiera volver el tiempo atrás, y no hay forma.
Para los que no estuvimos en el tren esa mañana y por la gracia divina estamos vivos, no desaprovechemos la ocasión de dar ese apretón de manos, ese abrazo, ese “estar ahí” en forma cotidiana, de a ratitos, cada vez que podamos.

Comparte tu amor, este es el tiempo. 

Lic. Horacio Cavallero

No hay comentarios:

Publicar un comentario